miércoles, 8 de agosto de 2018

Seguridad industrial, un aspecto clave que no se debe subestimar

Las normas de seguridad industrial aplicadas en las empresas y centros de trabajo tienen como objetivo, salvaguardar la vida y preservar tanto la salud como la integridad física de los trabajadores, estableciendo un cuerpo de reglas destinadas a proporcionar las condiciones para el trabajo y la capacitación y adiestramiento para evitar, dentro de lo posible, las enfermedades y los accidentes laborales.
Podemos definir entonces a la higiene y a la seguridad industrial, como el conjunto de conocimientos científicos y tecnológicos destinados a localizar, evaluar, controlar y prevenir las causas de los riesgos en el trabajo a los cuales están expuestos los trabajadores en ejercicio o con motivo de su actividad laboral.
Ante lo expuesto, se establece la necesidad imperiosa de desarrollar la capacidad y el adiestramiento para optimizar la seguridad y la higiene en los centros de trabajo, a fin de que, dentro de lo posible y lo razonable, se puedan localizar, evaluar, controlar y prevenir los riesgos laborales.
Con frecuencia, las personas que actúan en el campo de la prevención de los riesgos en el trabajo, se desalientan porque no encuentran el eco necesario a sus esfuerzos. Muchas veces es preciso poner el incentivo de una mayor producción para que se adopten medidas de seguridad en los centros de trabajo, como si lo contemplado en la ley no estuviese centrado en la protección de los trabajadores.
Ciertamente es necesario estimular e incentivar con los recursos de la administración para que se implanten los más eficientes medios de producción en el trabajo pero es fundamental contemplar, al mismo tiempo, que una administración laboral verdaderamente responsable, tiene la obligación de tomar, en primer término, las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los trabajadores.
En esencia, el aspecto central de la seguridad e higiene del trabajo reside en la protección de la vida y la salud del trabajador, el ambiente de la familia y el desarrollo de la comunidad.
Solo en segundo término, si bien muy importantes por sus repercusiones económicas y sociales, debemos colocar las consideraciones sobre pérdidas materiales e interrupciones en la producción, que inevitablemente acarrean también, los accidentes y la insalubridad en el trabajo.
Estas pérdidas económicas son cuantiosas y perjudican no solo al empresario directamente afectado, sino que repercuten sobre el crecimiento de la vida productiva del país.
De ahí que la prevención en el trabajo interese a la colectividad, ya que toda la sociedad ve mermada su capacidad económica y padece indirectamente las consecuencias de la inseguridad industrial.
La implementación de Programas de Seguridad e Higiene en los centros de trabajo se justifica por el solo hecho de prevenir los riesgos laborales que puedan causar daños al trabajador, ya que de ninguna manera debe considerarse humano, el querer obtener una máxima producción a costa de lesiones o pérdida de vidas.
Mientras más peligrosa es una operación, mayor debe ser el cuidado y las precauciones que se deben seguir al realizarla; prevención de accidentes y producción eficiente van de la mano; la producción es mayor y de mejor calidad cuando los accidentes son prevenidos; un óptimo resultado en seguridad resultará de la misma administración efectiva que produce artículos de calidad, dentro de los límites de tiempo establecidos.
En función de todo lo expuesto, como joven empresario, es fundamental que consideres la importancia que tiene, no solo para la fuerza laboral que te acompaña, sino para el sano desarrollo de tu proyecto, seguir a cabalidad las normas de seguridad industrial.

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