lunes, 23 de julio de 2018

El factor sorpresa, una de las claves del emprendimiento

Sabemos que para iniciar un emprendimiento, proyecto o negocio, no se puede comenzar de la nada, como por arte de magia. De hecho, uno de los puntos en los cuales se centran los emprendedores es en la rentabilidad de su iniciativa y es lógico que sea así, pues ¿quién piensa en invertir en un negocio para perder?

Ciertamente, uno de los aspectos más importantes a la hora de poner a andar un nuevo proyecto, es la perspectiva de que este será un modelo de negocio exitoso, que de manera progresiva brindará la utilidad financiera deseada, para cubrir las necesidades personales, familiares, así como ampliar y diversificar la empresa y ¿por qué no? impulsar otras iniciativas comerciales y empresariales.

Pero a sabiendas de que la planificación y organización de las ideas, estudios de mercado y esquema de costos, son fundamentales para no dar un salto al vacío, sobre todo cuando se ha invertido tiempo, trabajo y dinero, el factor sorpresa se transforma en uno de los elementos que no deberías dejar a un lado.  

A veces los negocios surgen de manera fortuita, a través de una conversación o de un mensaje recibido, incluso de un mal entendido o alguna anécdota con personas extrañas o aquellas que te rodean a diario. Lo relevante en este caso es que estés abierto, con buena predisposición a captar de tu entorno, esas pequeñas señales que podrían darte la pista sobre a dónde dirigir y enfocar tu atención.

En este sentido, la intuición, eso que muchos llaman el sexto sentido o en todo caso, el estar atentos a esos pequeños detalles que pasan desapercibidos a los ojos de muchos, te pueden hacer ver oportunidades que para los demás, sencillamente, no existen.

Este es un proceso muy personal, pero quizás en el camino, encuentres a uno o varios allegados que compartan inquietudes similares a las tuyas en relación con la edificación de un nuevo proyecto, si es así, bienvenidos sean pues, además del sano aporte de ideas y la suma de habilidades y conocimientos, contarás con mayores recursos para darle forma a tu proyecto.

Finalmente, lo importante es empezar, sabemos que quizás tengas la inquietud de arrancar con todo el equipamiento y organización lo más perfecto posible, pero como reza el dicho “sobre el camino se enderezan las cargas”.

Hay ocasiones en las que los primeros clientes y relacionados te pueden brindar importantes pistas para terminar de perfilar y afinar tu idea de negocio, no debes olvidar que los proyectos, si bien no son perfectos, si son perfectibles, puedes ir cambiándolos para evolucionar en forma positiva y así enrumbarte hacia el éxito gracias a tu tenacidad y esfuerzo sostenido en el tiempo.


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