jueves, 26 de abril de 2018

Por qué emprender nuevos proyectos de negocios

Esta parece ser la era del emprendimiento, un concepto muy en boga que a todos o “casi a todos” nos suena familiar y del cual, de una u otra manera hemos sido partícipes, solos o con el acompañamiento de amigos o familiares.

Muchas personas -quizás sea tu caso-, se han dado a la tarea de iniciar un nuevo proyecto de negocios. Muchas de ellas poseen buenos empleos con remuneraciones que les permiten cubrir sus gastos y los de su familia, pero aún así, tienen la iniciativa de emprender nuevos proyectos. Pero quizás no te has preguntado ¿Por qué hacerlo? Y más cuando pareciera que dar este paso podría generar más trabajo, incertidumbre y estrés.

Pues bien, el aspecto que tal vez de respuesta a esta pregunta es, en principio, el hecho de que un nuevo proyecto ciertamente podría generarte más trabajo y estrés, pero te permitirá exponerte más, es decir, ser más “visible” entre tus clientes, creando y ofreciéndoles nuevas alternativas de servicios destinadas a satisfacer sus necesidades.

Asimismo, no debes dejar de considerar que un proyecto debe combinar tus habilidades y conocimientos sobre la base de las cosas que más te apasionan, sobre todo, hacer lo que te gusta pues ello genera confianza, lo que es la base para vender y proyectarte de manera positiva en el mercado.

Al conquistar nuevos grupos y llegar a un número mayor de clientes, la energía que generarás será de tal manera que ellos, al conocer la esencia de tus nuevos proyectos, quizás te manifiesten el interés de formar parte de tus nuevas actividades. Estas alianzas, sin duda alguna, serán de sumo provecho para fortalecer tu proyecto y emprender nuevos retos comerciales y empresariales.

Obviamente, si retornas a la pregunta original de porqué emprender, no puedes dejar de lado los importantes ingresos que te permitirán garantizar tu prosperidad personal y la de tu familia. Además de ello, con esta retribución económica, podrás financiar a futuro, nuevos proyectos comerciales.

Pero más allá del factor monetario, emprender un nuevo proyecto hasta verlo cristalizarse en el tiempo y lograr que sea exitoso, te producirá una gran satisfacción espiritual, aquella que solo te puede brindar el hecho de haber logrado un triunfo gracias al trabajo, el esfuerzo y la dedicación sostenidos en el tiempo.
Así que… ¡Manos a la obra!


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